Quien ingresara a prisión a los 19 años de edad, fue puesto en libertad este martes tras cumplir la sanción máxima impuesta en 1998 por el asesinato de su primo, el niño José Rafael Llenas Aybar.
Tres décadas después del crimen que conmocionó a la sociedad dominicana, el capítulo carcelario de Mario José Redondo Llenas ha llegado a su fin.
Quien ingresara a prisión a los 19 años de edad, fue puesto en libertad este martes tras cumplir la sanción máxima impuesta en 1998 por el asesinato de su primo, el niño José Rafael Llenas Aybar.
El reloj marcaba las 7:00 de la mañana cuando Redondo Llenas traspasó las rejas del Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo Hombres. Vestía una camisa rosada, pantalón marrón y portaba unos lentes que inicialmente colgaban de su cuello.
